Creatividad versus perfeccionamiento

María José VerasteguíUncategorizedLeave a Comment

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La creatividad está asociada a cambios, a explorar cosas nuevas y diferentes, tomar ideas de ámbitos distintos y adecuarlas a nuevos entornos.

Usamos la creatividad, cuando queremos ideas nuevas, diferentes, disruptivas, que sean novedosas que provoquen decir: ¡Wow! y a nadie se le había ocurrido.

La visión del artista

El artista crea e inventa cosas nuevas, Botero y su volumetría exaltada, Cruz Diez y su arte cinético, que propone al color como una realidad autónoma, Serrat y su poesía que canta a las cosas sencillas de la vida, y así, cada artista busca incorporar la creatividad en su arte.

Pero, por otra parte, sabemos que no basta la idea, sino que una vez asumida, se requiere trabajarla una y otra vez hasta lograr el perfeccionamiento.

Los pintores, los escultores, los músicos practican una y otra vez para lograr el perfeccionamiento de su arte, de su idea creativa.

Es allí, cuando la idea novedosa y diferente entra en contradicción con la excelencia en la realización.  Se trata de perfeccionar esa idea, de afinarla, de depurarla y lograr la mejor realización.

De la idea a la realidad

Lograr que las cosas se realicen con excelencia está asociado a la rutina, la repetición de procesos, a la iteración, una y otra vez para lograr el movimiento perfecto, el sonido justo, la expresión más depurada.

En cualquier actividad humana, luego de la creatividad, se requiere una práctica intensa, rutinaria, exigente, perfeccionista que permita mostrar esa creatividad de forma excelsa.

Se debe entender este importante proceso, porque desconocerlo, afecta cualquier práctica humana, desde la artística hasta las actividades más cercanas como la gastronomía e incluso los procesos de negocios.

Ese proceso se conoce como el ciclo “divergenteconvergente” que debe ser usado de forma iterativa en cualquier proceso que parte de la creatividad y termina en la realización de un producto o servicio que tiene impacto en el mercado.

Desconocer cualquiera de las partes del ciclo vaticina el fracaso.

Alejandro Rivera Prato

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